Imagen, influencia y reputación de los exgobernadores

Javier Esquivel Los exgobernadores en México transitan en un camino que contempla ambivalencias: la pena o a la gloria, la lealtad y la traición de sus partidos o el ajuste de cuentas y el brazo ejecutor de la venganza impulsado por sus adversarios políticos.

Javier Esquivel

Los exgobernadores en México transitan en un camino que contempla ambivalencias: la pena o a la gloria, la lealtad y la traición de sus partidos o el ajuste de cuentas y el brazo ejecutor de la venganza impulsado por sus adversarios políticos.

Un peligroso camino que, sin una eficaz estrategia de comunicación de blindaje reputacional y construcción de legado después de dejar su gobierno, es difícil transitar.  

La construcción, administración y modificación de percepciones juega un papel fundamental y la eficacia o debilidad de la misma puede colocar a los exgobernadores en dos escenarios:

El camino hacia el descrédito. Pocos son los exgobernadores mexicanos que han logrado evitar el escándalo, la mala fama y el daño a su reputación y mucho menos son los que pueden ser bien recordados por sus logros y acciones durante su sexenio o por un legado social contundente que perdure con el tiempo.

Un alto porcentaje de los estudios demoscópicos públicos y privados demuestran que la gente encuestada relaciona el concepto de exgobernadores con valores y conceptos negativos como corrupción y delincuencia.

Tan solo en búsquedas relacionadas a la figura de los exgobernadores, en fuentes abiertas de información y documentos públicos digitales, acervos y repositorios de opinión pública, los datos arrojan que más del 72 por ciento de la información sobre exgobernadores están relacionadas con contenidos negativos.

Este amplio porcentaje de información disponible documenta, con sus diferentes narrativas periodísticas y sesgos editoriales, los 9 procesos penales en los que se vincula a exgobernadores de los tres principales partidos en México, más el caso reciente del exmandatario local independiente.

En menor porcentaje del diez por ciento se encuentran informaciones que relacionan a los exgobernadores con funciones tanto legislativas como diplomáticas, pero sin dejar el sentido negativo y adverso a su imagen o legado.

Es difícil no localizar el nombre de un exmandatario vinculado a un caso de investigación judicial, con alegatos mediáticos adversos y datos de encuestas que documentan la mala opinión de la sus ex gobernados.

Este escenario solo demuestra dos cosas: 1) que su estrategia de comunicación fue tan deficiente que no pudo soportar una narrativa creíble a la frase de que “son perseguidos o presos políticos” y que no tuvo la capacidad de generar un marco comunicacional de contrapesos ante la amenaza y advertencias de que serían encarcelados por su sucesor antagónico y 2) La ausencia de un plan de blindaje de reputación y posicionamiento político para después del mandato.

El camino a las urnas. El otro lado de la moneda se muestra que cuando la comunicación gubernamental estratégica y un eficaz marketing generan percepciones y persuasivamente fijan en la agenda pública y mediática la cara de las alianzas, de la construcción de consensos, de sumatoria de acuerdos y por lo consiguiente la construcción de una buena imagen y reputación para transformarlos de exgobernadores a candidatos presidenciales altamente competitivos o en activo políticos de sus partidos.

Ejemplos tenemos varios. Los dos más recientes presidentes fueron gobernadores. Uno del Estado de México y el otro de la capital del país. En ambos casos su comunicación gubernamental fue soporte y pieza importante para lograrlo.

Hoy la aspirante femenina más visible es gobernadora y los aspirantes hombres todos son exgobernadores. El mucho o poco legado, logros y acciones en sus gobiernos serán pieza clave para su futuro electoral.

Apunte del consultor

El peso político e influencia de los exgobernadores está disminuido, sin embargo, buscan asociaciones entre pares para retomar presencia mediática e influir en la toma de decisiones de sus partidos.

Algunos lanzan anzuelos para la sucesión presidencial para el 2024 otros menos afortunados buscan el refugio y el anonimato en el extranjero para evitar el juicio legal y el escarnio de la opinión pública.

La comunicación de gobierno del sexto año y del primero como exgobernador tienen un gran valor; importan más de lo pensado.

Javier Esquivel, estratega político

@Javoesquivel

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